Con más de 200.000 seguidores en redes sociales, bucea en los océanos más oscuros de internet desde sus inicios. En sus primeros pasos como internauta creaba memes que servían de plantilla en todo el mundo, forjaba bromas masivas e introducía palabras en el vocabulario colectivo por diversión. Con el tiempo comprendió los mecanismos psicológicos que influyen en la viralización de un contenido. Sentir que podía influir en los pensamientos de personas al otro lado del mundo le aterraba y empoderaba a partes iguales. Esa impresión le llevó a descubrir el mundo oculto que se esconde detrás de la aparente utilidad de las redes. Y cuando comprendes realmente cómo funciona internet, es imposible verlo con otros ojos. Así que decidió iniciar este proyecto personal, que surgió con un propósito principal: encontrar respuestas a los fenómenos digitales que moldean nuestra realidad.
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