Descripción
El régimen nazi encuadró a los jóvenes de entre diez y dieciocho años en las Juventudes Hitlerianas, convertida en una poderosa herramienta para doblegar sus mentes y corazones a la voluntad de Adolf Hitler.
Las acampadas se transformaron en entrenamientos paramilitares, las pistolas de aire en armas de fuego, las canciones infantiles en marchas militares, la educación en adoctrinamiento y, en definitiva, los niños en nazis fanáticos. El resultado fue la mayor organización juvenil de la historia y una enorme maquinaria de manipulación.
Millones de sus miembros se unieron a las fuerzas armadas; miles participaron en la subyugación de pueblos extranjeros, la aniquilación de «extranjeros raciales» y cometieron crímenes contra la humanidad. Su historia es un excepcional recordatorio de la bancarrota moral de los regímenes que convierten a los niños en cómplices de los crímenes del Estado.
Resulta de especial interés el tratamiento que Kater da al sexo prematrimonial y al embarazo entre las jóvenes alemanas, ansiosas por «dar un hijo al Führer» fuera del matrimonio y sin el consentimiento de sus padres. El autor refleja lo que hoy en día es un consenso aceptado sobre la «modernidad» nazi: la propaganda nacionalsocialista se servía de la tradición y los valores familiares al tiempo que los desmantelaba y desarraigaba las normas burguesas que, teóricamente, defendía.





